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Comunicación corporativa / Referencias y estudios


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Estudio: Lago de Meirama como embalse auxiliar

Plataforma Río Mero Natural

Abastecimiento durante el franquismo

Un servicio público en una ciudad de tipo medio

Fuente: Jesúa Mirás Araujo


Los orígenes del abastecimiento del agua en la ciudad

En el siglo XVI se recurrió a los alfareros de Buño para realizar las tuberías vidriadas de la traída del agua de A Coruña


Red y crecimiento urbano

Contexto laboral en Aguas de La Coruña durante el franquismo

Impacto del marco regulador: el caso de Coruña

Regulación del abastecimiento en Coruña durante el Franquismo



Los oficios del agua

La revolución del agua en Barcelona

La revolución del agua en Barcelona. De la ciudad preindustrial a la metrópoli moderna, 1867-1967

La revolución del agua, inscrita en el cúmulo de cambios que denominamos «revolución industrial», rompió los viejos equilibrios entre el agua y la ciudad. La perspectiva histórica nos lleva a apreciar la profundidad y el carácter sistémico de esa discontinuidad, con fuertes implicaciones tecnológicas, económicas, sociales y culturales, que ha modificado radicalmente nuestra relación cotidiana con el agua. En Barcelona, los nuevos requerimientos se resolvieron inicialmente intensificando las viejas prácticas preindustriales, pero los retos del Eixample, así como el ejemplo de otras grandes ciudades, pusieron las bases de la transición hacia el nuevo «modelo circulatorio», en el que suministro de agua y sistema de saneamiento se equiparaban a los sistemas arterial y venoso. Hacía falta un nuevo alcantarillado para evacuar las aguas distribuidas y para garantizar el desagüe de los residuos de letrinas, y también un buen caudal de agua para garantizar la limpieza de ese alcantarillado. Las transformaciones decisivas se precipitaron durante el cambio de siglo, con el proceso de concentración empresarial y el arranque de la renovación efectiva del alcantarillado.

Uno de los aspectos más novedosos y relevantes de esa evolución es la incorporación del agua a las viviendas, con los nuevos aparatos sanitarios y los espacios de baño, que modificaron profundamente las prácticas higiénicas y vehicularon una nueva cultura del cuerpo. Este cambio de modelo requirió unos cien años, que pueden acotarse entre 1867, cuando se construyó la primera elevación en nuestra ciudad, y 1967, cuando la llegada efectiva del agua del río Ter permitió generalizar las nuevas pautas de consumo.




La huella institucional


Los orígenes del abastecimiento




Al fin, en 1908...




Primer consejo de administración como Emalcsa


Historias ciudadanas


De lavaderos y fuentes

Un largo camino hasta que al fín en la década de los 70, con 20 años de retraso, empezaron a popularizarse los electrodomésticos…


Junio 1907: Coruña paralizada por la huelga de lavanderas

Hasta que las innovaciones técnicas y las mejoras de las redes de suministro de agua y electricidad llegaron a las viviendas, el lavado de ropa de las familias acomodadas era realizado por mujeres especializadas en este tipo de trabajo. De aquella los censos eran escasos y las estadísticas, de lo que ahora llamaríamos tamaño del mercado, inexistentes, pero había una legión de mujeres (y algunos, pero pocos, hombres) que soportaba duras condiciones y abusos.

La falta de agua corriente y la escasez de espacios apropiados en el interior de las viviendas obligaba a utilizar los lavaderos públicos o en la orilla de los ríos. El trabajo era especialmente ingrato y con especiales consecuencias para la salud ya que debían permanecer muchas horas de pie y dobladas sobre las tablas o piedras de lavar, en un ambiente húmedo e insano, con las manos mojadas y atacadas por los componentes de los jabones, creando así un clima propicio para catarros, afonías y dolores de huesos y músculos, sin olvidar la posibilidad de contagio de la ropa sucia de los enfermos.

Al trabajo de lavar, entender y recoger la ropa había que añadir las caminatas que muchas debían realizar, cargadas con la colada por caminos intransitables.

Pero lo peor era la incapacidad para ganarse la vida por la falta de agua durante las sequías o los problemas de abastecimiento y surgía la rivalidad entre las mujeres que, con frecuencia, acababan en reyertas que incluso precisaban la presencia de las fuerzas públicas para calmar los ánimos. En más de una ocasión, llevaron sus quejas a la prensa, que eran recogidas en este “tono condescendiente”. Seguir leyendo...

El agua en A Coruña. Fuentes, estanques y lavaderos

Una guía para conocer de primera mano los lugares e incidencias que marcaron el origen, desarrollo, y decadencia de toda una cultura del agua que fue sustituida por una nueva, más práctica y útil a los ciudadanos.

El trabajo realiza un minucioso recorrido por 131 fuentes, de las que 48 han desaparecido. Muchas de ellas se mantienen, aunque no ya como fueron concebidas, sino con un uso o en una ubicación diferente a la original. Hay contabilizadas también 328 fuentes de beber, que figuran en el inventario municipal. La obra se completa con un guiño a los estanques, lavaderos, pozos y casas de baños que forman o han formado parte del devenir histórico de la ciudad.

El texto del historiador José Manuel Fernández Caamaño y del ingeniero Ricardo Vázquez Pérez, director de Innovación y Desarrollo de EMALCSA, se acompaña con una amplia selección de las 372 fotografías que concurrieron al concurso que EMLACSA convocó en su día al efecto.

La portada reproduce el gravado de Pablo Ruiz Picasso en el que el artista retrata a la “aguadora” de su casa.


El agua y la salud

El Club del Mar, un lugar en el que los vecinos podían venir a ducharse.**



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referencias_y_estudios.txt · Última modificación: 2017/10/05 17:01 por isabel