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Biografías de la memoria / Los “abonados”

Se empezó por abrir cuenta de Emalcsa en todos los bancos (por si la gente no lo tenía domiciliado) para que se pudiera pagar en cualquier banco. El banco cobraba el recibo, se quedaba con la matriz y te cuñaba el tuyo, luego enviaba la matriz a la empresa




Benito López Otero



En Emalcsa el departamento informático nació como con la esencia de la empresa en atención al cliente



Benito López es un hombre de carácter fuerte, y no lo esconde. Sabe que su forma de expresarse puede resultar, a veces, demasiado directa, pero incluso cuando saca a la luz los recuerdos más “molestos”, no deja de relacionarlos con el bienestar de las personas, con la implicación y el compañerismo. Sorprende su capacidad para desgranar los procesos pero es que detrás de cada recuerdo está el esfuerzo y la ilusión de las personas que, en su momento, lo hicieron posible.

A pesar de que en su relato están muy presentes los datos técnicos y la innovación de procesos, la conversación destila los fuertes vínculos emocionales que le unen, al igual que a muchos de sus compañeros, a la trayectoria de la empresa. Porque como él dice, muchos conocieron la empresa desde niños porque los llevaban sus padres. El suyo entró en Aguas de La Coruña en 1943.

Su etapa laboral terminó en 2009 pero Emalcsa sigue siendo “su empresa”, de hecho le anda en la cabeza la idea de crear una asociación de jubilados de Emalcsa.

Benito fue el responsable de la transformación informática de la empresa. Pasó por diferentes departamentos, algo habitual en la época (de ahí el grado de conocimiento e implicación de la plantilla), y asumió el reto de destripar y modernizar los procesos para simplificar y facilitar la relación con los abonados.

Resultan especialmente relevantes sus explicaciones sobre los procesos de atención al cliente, algo que en Emalcsa ha sido un objetivo central desde sus inicios, quizá porque nació como empresa privada (para poner en marcha lo que las instituciones desatendían) y tuvo que ganarse a pulso la confianza de la ciudadanía. Por eso “odia” los mostradores, y pone el ejemplo de la justificación de lo que sí hicieron en Fenosa

No porque en las mesas se sentaba el público y hablaba, conversaba… Si un trabajador podría atender a 10 personas por ese sistemas [las mesas] sólo atendía a 5. Como esá incómodo se va más rápido.

¡En Emalcsa no! Consideraban vergonzoso el mostrador. Además era un servicio que no tenía coste porque el número de personas que venían a las oficinas era muy bajo porque la atención telefónica era “muy buena”.

Además, las quejas de los abonados eran fundamentales para desarrollar y mejorar los procesos internos. Se trata de saber, y querer, escuchar: “la gente cuando viene con un problema ya te viene con la solución. Nos daba mucha rabia cunado no se podía hacer [las mejoras] con la rapidez que lo queríamos hacer”. Y el gesto se le ensombrece con recuerdos que preferiría poder borrar.

Valora mucho los procesos de aprendizaje (articuló el plan del Forcem) y el conocimiento interno de la empresa, por eso se muestra absolutamente contrario a la creciente tendencia a la externalización: “Yo estoy harto de los listos que vienen de fuera”.

La conversación sigue un ritmo que parece prefijado en su mente, no es fácil desviarlo. Pero tampoco se pierde cuando introduce recuerdos y vivencias personales, como las conversaciones con D. Víctor cuando iba a cobrar el importe de los libros en su etapa de estudiante, o su etapa docente que quedó aparcada ante la realidad del día a día de la empresa que “le daba de comer”. Quizá la única decisión que lamenta.

Cuando he visto que se invadía mi actuación profesional lo he mencionado… Casi nunca me he callado


El reino de los fontaneros

Instalaciones interiores

Cuenta que de su mano vino la imposición de las baterías de contadores cuando aún no había normativa. Era el reino de los fontaneros que fueron afrontando a su manera la evolución de la ubicación de los contadores: Primero en el interior de las casas, luego en las escaleras y, al fin, en los portales

La política de la empresa era de “total colaboración con los fontaneros. Algunos hacían auténticas virguerías “parecía una película de extraterrestres: codos, T´s…”

Porque en los años 70, aunque no estaba oficialmente regulado, en el mercado ya había baterías de contadores homologadas. Entre otras cosas, era necesario que se distribuyera la presión por igual y ahí entraban cuestiones como la de los diámetros.

Él, junto con Edmundo Ponte, impusieron las baterías: Costó al principio pero se les exigió a todos los edificios de nueva construcción. Cuenta que llevó su tiempo porque hubo que vencer resistencia y cambiarles la mentalidad.

No era trabajo del fontanero “inventar en cada instalación” sino que podían comprar porque se fabricaban industrialmente (igual que los wáteres)

Luego se fue entrando en otros aspectos como las dimensiones del habitáculo, los diámetros, la señalización…. No había normativa, eran otros tiempos, aunque no tan lejanos.

La historia de la fontanería

La palabra fontanería deriva del latín fontana que significa fuente. La fontanería se extendió con la construcción de acueductos y los célebres baños romanos a todas las ciudades hasta donde el vasto Imperio Romano penetró. Pero lo que se conoce hoy en día como la fontanería, no fue hasta finales del siglo XIX que tuvo un gran auge con el uso de los materiales como el hierro fundido para hacer tuberías y trabajar en las instalaciones de fontanería.

La fontanería fue convirtiéndose a medida que crecían las poblaciones y se modernizaba el hombre, en una exigencia no solo de necesidad sino de estética, de oficio para unos pocos y sin mucha importancia pasó a medida que crecían las necesidades en ese sentido a ser una necesidad y aunque para la edad media ya habían fontaneros en los poblados realizando trabajos como conducir aguas, pozos y otros que hoy se considerarían menores, y estaban agremiados, hasta que en el siglo XIX empezaron a ser considerados como vitales ya en la construcción de hogares como en la construcción de edificios, porque para cuando empezaron a construirse dichos edficios se necesitaban crear conducciones de agua, implementar tratamientos de aguas residuales, diseñar retretes y más.


La ciudad crecía

Emalcsa- Depósito de Eirís

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los_abonados.txt · Última modificación: 2016/10/12 13:53 por iagoglez