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Biografías de la memoria / La Red

Veíamos que la ciudad iba a crecer y teníamos que desarrollarla, ir por delante





Enrique Tourón




Con su nieto Daniel



Audio de otra entrevista realizada en 2014

Duración: 1:05:33



2014: Rotura en la Ronda de Outeiro



El crecimiento de la Red en los setenta y ochenta


La extensión de la Red de Distribución en la ciudad - El abastecimiento de agua a La Coruña

A pesar de las dificultades económicas que atravesó la empresa entre finales de los años 70 y principios de los 80, no renunció a expender la red de distribución a la ciudad, cuyo crecimiento urbano se mantuvo en estos años.

A finales de la década de los setenta el crecimiento urbano del barrio de Monte Alto había superado con creces las previsiones anteriores, viéndose la empresa en la necesidad de disponer de un nuevo bombeo que entraría en funcionamiento en 1979. La utilización de grupos de precisión para el abastecimiento a las zonas altas supuso un fuerte crecimiento en el gasto energético, que en plena crisis del petróleo representaba una importante partida en la cuenta de gastos, a la que no eran ajenos los gestores de la empresa. El precio medio del Kw/h. pasó de las 2,66 pts. en 1979 a las 7,20 pts. en 1983.

La construcción de los nuevos depósitos y conducciones a principios de los años ochenta permitió una mejora general en la Red. En el barrio de Monte Alto, por ejemplo, los grupos de bombeo con que estaban equipados los edificios más altos pudieron ser retirados al entrar en servicio el depósito del Vigía en 1983.

En 1984 Casanova y Castaño de Eirís, en lo alto del monte de Eirís, también pudieron ser abastecidos gracias a la cota alcanzada con la puesta en servicio del depósito elevado de Eirís un año antes. Em 1984 se redactó también el “Proyecto de Red General de Distribución de agua a La Coruña desde los depósitos de Pena Moa y Eirís” en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Norte de España. La ejecución de este proyecto, se inició en 1987 con cargo a los presupuestos de la Comunidad Autónoma. Se realizó una conexión entre la conducción Eirís-Ventorrillo y la Eirís-Monte Alto, y se sustituyó, aprovechando esta obra, el tramo Ventorrillo-Plaza de Pontevedra, cambiando la tubería de 400 mm. de hormigón por una de 500 mm. de fundición.

El uso de la fundición representa actualmente del orden del noventa por ciento de la longitud de tuberías nuevas colocadas, siendo las restantes de material plástico. En 1984 todavía la mitad de las tuberías colocadas eran de fibrocemento. En 1987 ya todos los tubos nuevos eran de fundición (75%) o plástico (25%), y en la década siguiente se ha estabilizado esa relación en diez a uno.

Emalcsa: Un ecosistema propio

El contexto social y laboral era duro pero, a pesar de ser una organización privada que prestaba un servicio público entre fuertes limitaciones legislativas y económicas, la empresa fue tratando de mejorar las condiciones de su plantilla en la dura etapa fraquista que llevó a un largo y peculiar proceso de municipalización.

En la redacción de su convenio colectivo se pueden observar aún las peculiaridades de su desarrollo, como esta descripción del espíritu de colaboración con la empresa

La totalidad del personal debe entrega y actitud digna de la máxima confianza por parte de la empresa. Esto estará encaminado a obtener la máxima eficacia en el trabajo, junto con una leal colaboración en la buena marcha del mismo, lo que ha de redundar en su propio beneficio.

Todas aquellas iniciativas encaminadas a un mejor desarrollo de los trabajos y mejor planificación de los encomendados a una unidad de trabajo, serán transmitidas por el superior inmediato, para que la dirección decida sobre su puesta en práctica. Si estas iniciativas repercuten notablemente en la simplificación del trabajo a realizar o tienen otras consecuencias favorables para EMALCSA, se pondrán en conocimiento de la dirección, la que determinará si son merecedoras de ser premiadas y en que cuantía y forma.

Depósito en Ciudad Jardín, anterior a la construcción del Estadio de Riazor



Ezequiel Fernández y Paco Miranda


Ezequiel Fernández es rápido, enérgico y resolutivo. Todo en él comunica e incita a la acción: el movimiento del cuerpo, sus manos, la mirada… Francisco Miranda, Paco, más tranquilo, cede el peso del relato a su compañero de grabación pero introduce el matiz, el comentario, la pregunta retórica que afianza y confirma. Entre los dos, nos fueron dando su visión de ese compañerismo en el que esta particular épica de la empresa se fue tejiendo a golpe de zanjas, tuberías y contadores.

Era la sesión de conversación con los capataces, esas personas que “tienen por oficio dirigir y vigilar a un grupo de trabajadores”, pero eso en Aguas de la Coruña era sólo una referencia porque todos conocían el trabajo de los demás y la importancia de la propia aportación.

Y su relato compartido se llena de nombres, de anécdotas, de momentos difíciles y de risas compartidas. Una lección de humildad y grandeza.

Siempre traté de hacer lo que sabía en aquel momento, ni más ni menos




Las fotografías de Ezequiel







El personal posando en la Presa de Cecebre en 1976



Imágenes para la Historia

Emalcsa- Conducciones antiguas



El mantenimiento...

20 de Abril de 2016: Por qué se hunden las calles en A Coruña

Una red de saneamiento antigua y las fuertes lluvias explican el socavón de Durán Loriga

El hecho de que parte de dos calles se hundan en tan poco margen de tiempo, y que en los dos casos suceda en días de intenso temporal, pone en evidencia la existencia de un problema que, aunque no es exclusivo de A Coruña, sí se acentúa por la geografía de una urbe pegada al mar, al que le ha ganado terrenos con los años, y por la falta de mantenimiento e inversiones en su red de evacuación de aguas.


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la_red.txt · Última modificación: 2017/10/05 14:42 por isabel